ANTE LA PRESENTACIÓN DEL INFORME PISA 2015, ANPE REMARCA LA URGENTE NECESIDAD DE UN PACTO EDUCATIVO PARA CONVERTIR A LA EDUCACIÓN EN UNA VERDADERA PRIORIDAD POLÍTICA Y SOCIAL Y EVITAR LAS GRANDES DIFERENCIAS EXISTENTES ENTRE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Basic CMYKEl informe PISA 2015 pone a la Educación en España en la medida de los países de los OCDE, mejoramos significativamente en comprensión lectora, nos estacamos en matemáticas y ciencias.

La muestra incluye más de 37.000 alumnos y participan por primera vez todas las Comunidades Autónomas con datos propios. Es verdad que esta mejora viene condicionada por un ligero incremento en el porcentaje global al tiempo que se produce un descenso de la media, lo que nos permite subir respecto al resto de los países. Sin embargo, tenemos que destacar la importante brecha entre las Comunidades Autónomas, algunas ofrecen unos resultados muy por encima de la media como Castilla y León con 522 puntos que ocupa el décimo punto por debajo de Finlandia y Madrid con 520. También destaca Navarra con 514, Galicia con 509 y Aragón con 506. Al otro lado de la escala se encuentran Extremadura con 475, Andalucía con 479 o las Canarias con 483 por debajo de la media.

Esta desigualdad territorial es una de las muchas claves que demuestran el error que supone magnificar los informes PISA puesto que se trata de una prueba basada en una muestra exigua de la población escolar y debe interpretarse como lo que es: un diagnóstico para establecer propuestas de mejora. La situación del sistema educativo español se mide mejor con otros estándares más objetivos, por ejemplo, los índices de fracaso y abandono escolar, que van mejorando paulatinamente.

El informe nos muestra también que los países que han apostado por mejorar la situación del profesorado y su reconocimiento laboral y profesional han obtenido los mejores resultados. Por ejemplo, países como Portugal que hace años estaba en los últimos lugares y que en estos años ha desarrollado la carrera docente, ha   mejorado significativamente sus resultados en este informe.

Por su parte, los docentes españoles están haciendo este esfuerzo de manera voluntaria y sin un reconocimiento profesional y económico puesto que no existe en nuestro país una carrera docente. Aun así, la profesionalidad de los docentes y su trabajo día a día en las aulas, salvan las deficiencias del sistema educativo y son el principal factor de la mejora de estos resultados.

Por ello, en España es ineludible mejorar la profesión docente, buscando un sistema de selección, formación y reconocimiento acorde a los países que lo pusieron en marcha hace años y son los que mejores resultados han obtenido en el informe. Los países mejor situados en el informe PISA dedican una atención prioritaria a la educación en sus Presupuestos, y establecen medidas para dignificar la labor docente. 

ANPE se reafirma en que es imprescindible:

  • Un Pacto de Estado que vertebre el sistema educativo de manera que se eviten las enormes desigualdades entre comunidades autónomas.
  • Elaborar una Ley de financiación de la enseñanza. El aumento del gasto público destinado a la educación hasta al menos un 6%. Los recortes presupuestarios en los últimos años han reducido el gasto educativo hasta un 4,4% actual, lo que nos aleja cada vez más de los países de la UE.
  • Abordar la situación del profesorado y su desarrollo profesional que pasa por negociar de manera inmediata el Estatuto Docente.
  • Apostar decididamente por la calidad de la enseñanza pública, que precisa de los mayores medios y recursos porque garantiza el principio de igualdad de oportunidades y de cohesión social.

Desde ANPE venimos exigiendo que la Educación sea una verdadera prioridad política y social que permita abordar con profundidad los cambios y reformas que necesita nuestros sistemas educativos precedidos de un Pacto de Estado que de estabilidad y cohesión al sistema educativo. Ese pacto debe consensuar las cuestiones básicas de su modelo y estructura, financiación, organización, evaluación… para lograr, en definitiva, un sistema educativo reconocible, vertebrado y cohesionado que impulse una educación de calidad para todos y asegure el principio de igualdad de oportunidades en cualquier parte del territorio nacional.

Madrid 6 de diciembre de 2016