Asturias. Nota de prensa acerca de la propuesta de que profesores jubilados desempeñen tareas en colegios e institutos

El Consejero de Educación acaba de descolgarse con una propuesta, quizás bienintencionada, pero ajena al marco jurídico de la función docente y de los centros educativos, para que los docentes jubilados desempeñen tareas colaborativas voluntarias en colegios e institutos, por supuesto, sin cobrar. Mano de obra barata que realizaría tareas “no lectivas”, para no agraviar a quienes tienen la obligación de seguir dando clase, sino de tipo “administrativo”, con lo que lo agraviados son los conserjes o el personal de administración del Principado que trabaja en los centros educativos.

La canícula de estos días ha tocado de lleno a nuestros políticos. En Madrid, el Consejero propone combatir el calor en las aulas con abanicos fruto de la papiroflexia. Y en Asturias, quizás para tapar los compromisos anunciados e incumplidos desde el inicio de la legislatura, se lanza una cortina de humo, que lejos de ser novedosa, enraíza en el periodo predemocrático, en el que existían peonadas gratis y “voluntarias”.
Al perro flaco todo son pulgas. En Asturias el profesorado y la enseñanza pública sobreviven no a base de certezas, sino de ilusiones y promesas para el alma: hemos asistido a promesas de legislatura, referidas a la recuperación de las condiciones anteriores a los recortes, y sus consecuentes incumplimientos, de modo que los docentes asturianos siguen teniendo la carga lectiva y complementaria más onerosa del Estado, siendo a la par los peor pagados del país.
La consecuencia es un profesorado quemado por las condiciones laborales y por un abuso patente de tareas burocráticas no docentes, que lastran la eficiencia educativa.
Ambas situaciones están siendo corregidas en muchas CCAA. Es decir, puede hacerse.
ANPE tiene una pregunta para el Sr. Consejero: ¿por qué esperar a que se jubilen para aprovechar todo ese potencial fruto de la experiencia? ¿No sería más eficaz seguir el ejemplo de otras CCAA y cumplir con el artículo 105 de la LOE, por el que los profesores en activo de más edad tienen derecho a una reducción de jornada sin merma retributiva, que se emplea en la tutorización de los nuevos docentes, en la dinamización de actividades, talleres de lectura, biblioteca, o en la elaboración de materiales didácticos?
Pero, ¿realmente alguien ha ideado que la solución para unas plantillas envejecidas e inestables, con un 50% de docentes con más de 50 años de edad y con tasas de interinidad cercanas al 30%, son las peonadas gratis de quienes se han jubilado merecidamente tras décadas de servicio público?
Para el público en general, habría que explicar que los profesores que lo desean pueden ampliar su vida laboral, cobrando, hasta los 70 años.
Sin embargo, la mayoría decide irse: cada año se jubilan en Asturias unos 400 docentes. Además de porque es una profesión muy exigente, en la inmensa mayoría subyace un denominador común, asociado al factor vocacional: no soportan ni un día más el deterioro de la enseñanza, los vaivenes políticos, la merma de la excelencia, la falta de respeto al profesorado y la labor docente, y la conflictividad en las aulas.
ANPE aspira a que la Consejería de Educación ejerza sus responsabilidades y proponga soluciones reales a los problemas reales que atenazan al profesorado y la labor docente y, en consecuencia, la calidad del sistema educativo público.
Gumersindo Rodríguez Sáiz
Presidente de ANPE Asturias